"Cuando se relega a las mujeres a los estados de animo, gestos y perfiles que solo coinciden con único ideal de belleza y conducta, se les aprisiona en cuerpo y alma y ya no son libres.
Si le enseñan a odiar su propio cuerpo, como podrá amar el de su madre, el de su abuela, el de sus hijas, el de sus ancestras que poseen la misma configuración?
Los severos comentarios acerca de la aceptabilidad del cuerpo crean una nación de altas muchachas encorvadas, mujeres bajitas sobre zancos, mujeres muy delgadas que quieren hincharse como víboras y toda una serie de mujeres disfrazadas e infelices.
Aprobar solo una clase de belleza equivale en cierto modo a no prestar atención a la naturaleza. No puede haber un solo canto de pájaro, una sola clase de pino, una sola clase de lobo. No puede haber una sola clase de mujer u hombre que alguien arbitrariamente puso de modelo. No puede haber una sola clase de pecho, de cintura o de piel.
Y si, como en los cuentos de hadas de las formas cambiantes, el cuerpo fuera un maestro, un mentor, un guía oficial? Es sensato pasarse toda la vida castigando a este maestro que tiene tantas cosas por dar y del que tanto podemos aprender? Queremos pasarnos toda la vida dejando que otros quiten el merito a nuestro cuerpo, lo juzguen y lo consideren defectuoso?".
Clarissa Pinkola Estés, Mujeres que corren con los lobos.
Una pregunta en la que he estado reflexionando últimamente, a raíz de que alguien me la compartió, es "que se supone que tengo que aprender de todo esto?"
No quiero hacerme la víctima o que suene como una queja reprimida, se que podría ser mucho peor(o mucho mejor). El objetivo es compartir mi experiencia.
Hay días en que por mas que me levante de buen animo y haga todo lo posible por "estar bien", me cuesta tanto todo, me siento tan impotente, me frustra no poder hacer las cosas que antes hacia, me enojo con mi cuerpo por ser tan débil, me da tristeza tener tantos planes sobre cosas que quisiera hacer y que mi cuerpo no pueda responder ni para las actividades mas básicas, me asusta pensar que todo empeore, que cualquier momento solo se agrave tanto que ya no pueda hacer nada o (lo que también seria terrible) que nunca llegue a saber que tengo y siga en este proceso de "espera" eterna, o/y en que estoy tan agotada que no siento lo suficientemente fuerte para continuar.
Hay otros días en que logro usar "mis recursos", en que cosas chiquitas alimentan mi alma, tan simples como ver un amanecer, o que un gatito pase por mis piernas y maúlle o alguien me diga que a pesar de todo cree en mi, o un abrazo o ver las hojas de los arboles caer, o una caminata por un lago, etc.
Sin embargo hay otros días que no lo "manejo tan bien", y termino usando mis recursos viejos no útiles ya pero que son mi piloto automático. A veces me resulta increíble como a pesar de que me pasan cosas mas preocupantes, no por eso deja de importarme la parte "comida y cuerpo". Aun si mi cuerpo parece perder fuerzas y pedirme que sea compasiva y lo cuide, aun así a veces solo me enoja su forma o lo castigo alimentándolo mal o queriendo lastimarlo.
Asi que "que se supone que debo aprender de todo esto?" no lo se, no tengo la respuesta pero hasta ahora he aprendido o estoy en eso a cuidarme, aun si es porque "no tengo otra opción", aprendo que odiar mi cuerpo y maltratarlo me han llevado a donde estoy ahora. Aprendo que no sirve de nada tener un "cuerpo perfecto" si esta enfermo y débil o/y si el proceso para lograrlo te lleva a la tumba.
Aprendo que la sociedad puede meterse sus ideales de belleza donde pueda, que a mi personalmente(y seguro a miles mas) solo me ha hecho mucho mal sentir que debo ser y verme de una determinada forma, solo me ha hecho alejarme mas y mas de mi misma buscando un algo irreal, ha hecho que odie verme y que me vean, que me esconda de la mirada ajena y que odie la propia.
Podría seguir con el tema, pero ya me extendí demasiado, así que trato de concluir: he aprendido o estoy en eso(insisto en que tengo muchos días en que me vale aprender algo y me bloqueo completamente) que no puedo vivir separada de mi cuerpo, que no puedo amoldarlo a como yo quisiera que fuere o callarlo a la fuerza. Que tarde o temprano me dará señales de alarma y que si las ignoro habrá consecuencia. Que por mas que no quiera oírlo pasara de un susurro a un grito de alarma, a un terremoto interno que que no me deje dormir en las noches si no escucho lo que tiene para decirme. No se trata de culparme y pensar que todo lo que me pasa es entonces por "mi culpa". Es ver que si es mucho tiempo de desgaste y que ahora tal vez pueda cuidarme mejor.
Esperemos no sea tarde, y si lo es para mi, para ustedes no. Espero que no tengan que llegar a este punto, que se escuchen y logren aceptarse y quererse antes.
XOXO




Cuanto luchamos contra todo esto, sin embargo sigue ganando cada lucha. Yo no tengo un ETC , pero es una constante y abrumadora lucha con tu mente dia a día y eso lo entiendo y lo vivo. A tu pregunta tampoco se que se debe aprender de todo esto, conozco las consecuencias del odio hacia uno misma y el castigo por no ser como lo deseamos, pero cual es la leccion?? como aprender de algo, que aunque sabemos es dañino aun esta en la sociedad punzante y atento a cada persona a cada chica y chico, que aprender de algo que nos dicen que es "lo bueno" y se supone que "lo bueno" es lo que debemos hacer, pero esto no es realmente bueno, esto es un asesino, y aun asi no se como sacar una leccion de todo esto. ¿ cuantas luchas mas tendremos que combatir para ganar la batalla?? ¿ existe el fin de esta guerra?? ¿ vale la pena intentar ir contra todo esto, que nos imponen en la mente desde antes de nacer??
ResponderEliminarEs realmente difícil despegarse de la cabeza las ideas que te han impuesto toda tu vida sobre la relación con el propio cuerpo, nuestro yo-racional siempre nos empuja a una mejor relación con nosotras mismas, nos empuja a la aceptación, pero la violencia psicológica que una sufre en el día a día en ese camino de aceptación nos afirma de los tobillos para que no avancemos, para que sigamos forzando a nuestros cuerpos.
ResponderEliminarSabemos a veces que quizá sea hasta imposible llegar a tener el cuerpo que esperamos, y aún así seguimos con esa autoflagelación constante.
Siempre trato de pensar que me ha enseñado esto, pero las razones siempre son nebulosas, lo bueno tal como dices es darse tiempo para disfrutar las simples cosas del día a día, por sobre nuestras interminables batallas internas, disfrutar de los sustanciosos detalles de la vida misma.
Un abrazo ♥
Somos pareja. Por otro lado lo hombres sufrimos la obligación de tener que cumplir estereotipos que tampoco son naturales.
ResponderEliminarMuy lindo el texto. Es real que no todos podemos ser perfectamente iguales, que los cuerpos son diferentes y que eso no los hace menos bellos, el problema son los de afuera que nos hacen creer que lo vemos en la tele es real y encima bello. Si casi todas están operadas o miles de luces que las enfocan desde sus mejores ángulos. No podemos pretender ser lo que no somos cuando ni lo que nos dicen que es perfecto es real. Lo perfecto no existe.
ResponderEliminarDe mi cuerpo aprendí cuando estaba enfermo. Me tuvieron que operar hace tres años porque estaba enferma, y cuando me dolieron los puntos de sutura me dí cuenta de que no podía seguir lastimándolo. Desde ese momento, dejé de cortarme, porque no era algo satisfactorio luego de haber pasado por un dolo real. Me sentí tan tonta entonces. Aunque el tema de la comida ha tardado más en ser superado, sé que en algún momento voy a aprender a dejar ir ese problema que yo misma he inventado.
Sé que en algún momento podré ser feliz con mi cuerpo, y confío en que todas podamos lograrlo. :)