Les cuento sobre mi nueva experiencia de voluntariado, esta vez es un lugar donde hay niños y adultos con parálisis cerebral o diagnósticos similares.
No crean que soy buena persona. Les soy sincera, el tercer día que fui consideré no regresar. Les explico por qué:
La primera impresión fue fuerte, no sabía qué esperar, nunca había tenido una experiencia similar. Cuán entré y vi a niños y luego adultos con parálisis, sentados o acostados lastimandose algunos u otros siendo atendidos en sus necesidades básicas o dormidos, pues cuando lo ví me impactó. Fue una mezcla de tristeza con miedo al no saber si los podría ayudar...
Como tal vez leyeron antes hice voluntariado en un hogar de niños y aunque no quería comparar porque obvio es distinto, mi mente hizo la comparación en tanto en el hogar sentía que podía cambiar un poquito o al menos ayudar a que se de un cambio así fuera mínimamente. En este nuevo lugar siento que ( y luego de hablar con un médico al respecto) tal vez lo único que puedo hacer es disminuir un poquito su sufrimiento. No va a cambiar su condición médica ni su vida significativamente y puede que ni noten mi presencia ( o tal vez sí?) pero puedo contribuir a hacérselos más llevadero...
Mi madre mencionaba mucho la "calidad de vida", y sonará fuerte y discutible lo que diré pero no sé si pasar sentado o recostado todo el día y depender de alguien hasta para sus necesidades básicas se considere calidad de vida y uno puede pensar que es triste e injusto pero es su realidad y ni yo ni nadie ( o ojalá alguien) podamos cambiar excepto en pocos casos en que se les puede ayudar a desarrollar habilidades básicas y ser más "funcionales"( no me gusta esa palabra).
En este panorama, tal vez sacarles una sonrisa ya hace una mini diferencia en su día o cambia aunque sea por un ratito su rutina o tal vez solo ESE MOMENTO.
Como me dijo alguien tal vez se trate de acompañarlos en cada momento, de tratarlos como personas diferentes entre sí más allá de las semejanzas que puedan haber. Tal vez solo necesitan ser respetados, comprendidos ( con una compasión o una empatía real) y queridos por quien son.
Tal vez solo pueda ser una presencia amorosa en su vida.
Y esta experiencia también te lleva o me lleva a mí al menos a estar muy agradecida con ellos(porque son mis maestros en este momento), con la experiencia y con la vida misma porque a veces con los problemas, emociones y pensamientos olvido/amos valorar las cosas importantes como la salud.
Y el título hace referencia a cómo en este caso, en el de las niñas a las que doy clase(del que hablé en la anterior entrada) y en muchos otros en lugar de quejarme o enojarme o/y entristecerme porque quisiera que las cosas fueran distintas, puedo ( y tal vez es todo lo que puedo hacer) empezar aceptando la que es y luego generando el cambio que yo quisiera se de...
Gracias si lo leyeron! 😃😊
XOXO



Hola Sophie, ayudar a los demás te hace inmensamente más grande,puro altruismo que te engrandece....que lujo leerte..
ResponderEliminarGracias, pasa buena tarde, besos admirados..
yo trabajo con gente así, porque yo voy a un centro especial, y te digo que la primera vez que los ves, te da mucha impresión, es complicado pero si tienes empatia, les cojes mucho cariño.
ResponderEliminarGracias por compartir tu experiencia! 😊😃
EliminarGracias por tu visita
ResponderEliminarOs deseo:
Buena Semana Santa a todos!!!, que viváis de acuerdo a vuestros sentires y que los días sean de bien... estar.
.
Nos vemos el domingo de Pascuas!!!!!!!
.
Y... hasta ese momento que Dios los tenga en la palma de su mano!!!!
.
Abu
Es un tema muy duro y delicado a la vez. Hace años, muchos ya, tuve la oportunidad de ir a un hospital de niños para hacer una labor social escolar. Era víspera de Navidad por lo que llevamos juguetes y algo de comida. La desesperación de niños y padres por conseguir algo me impactó muchísimo; recuerdo que les decíamos que había para todos, pero igual se lanzaban sobre nosotros con ansias. Admito que ver niños enfermos y con tratamientos que no podían cumplirse por falta de dinero me dejó un mal sabor de boca; me reconocí cobarde y decidí no volver. Puedo colaborar de otra manera pero no viendo el sufrimiento de la gente y menos de niños.
ResponderEliminarPor esta razón, admiro a toda persona que pueda y quiera estar ahí para ayudar y animar a otros que, lamentablemente, no están en sus mejores condiciones. Aplaudo tu labor y espero que el mundo tenga más personas como tú.
Saludos.
A gente como vos, con capacidad de dar su tiempo, como diría Teresa de Calcuta, hasta que duela, solo se la puede abrazar y agradecerle.
ResponderEliminarAsi que muchad gracias, en nombre de ese pedacito de humanidad que represento.
Sophie, es duro, pero seguro que es también muy gratificante. Sentir que estás haciendo algo bueno, muy bueno, por los demás.
ResponderEliminarEsto hace que sepamos de ti que tienes un bonito y gran corazón.
Besos preciosa :)
No es fácil hacerlo, es una situación que no todos podemos soportar, tienes que ser fuerte, no sé si ellos sentirán deseos de vivir, si se dan cuenta de su estado, pero solo Dios sabe cuando llevarlos a su lado, ojala puedas Sofhie.
ResponderEliminarAbrazo
Es cierto, no es fácil y hacerlo no me hace una buena persona tal vez si lo fuera no habría considerado no ir más. Tal vez estorbo más que ayudo, tal vez ni noten mi presencia, tal vez trato demasiado.... Y siento miedo, miedo de no poder, miedo de no hacer lo suficiente, miedo de estar ahí por las razones incorrectas, miedo de hacer más mal que bien, miedo de repetir errores pasados, MIEDO. Y más allá de lo que otros piensen supongo que por una vez en la vida me gustaría sentirme orgullosa de mi misma pero no puedo y me cuesta aceptar lo positivo y lo negativo. Sé que hago mi mejor esfuerzo y eso debería bastar pero no... Tengo tanto miedo de cometer los mismos errores y no miedo por mí sino por ellos. No quiero hacerles sufrir, ya suficientemente difícil lo tienen . Cómo ser una presencia amorosa si ni puedo serlo para mí misma. Gracias si alguien leyó este descargo.
ResponderEliminarSophie lo más importante, es que tu estés bien. Si no lo estás es difícil que puedas ayudar a los demás. Eres una maravillosa persona. ¿Sabes porqué lo sé? Por que precisamente estás pensando en todo esto, alguien que se para a reflexionar si está haciendo mal o bien, es alguien que sí debería sentirse orgullosa de como es.
EliminarSi sientes la llamada de ayudar, busca quizás otra forma, hay más personas que necesitan ayuda, quizás sientas menos dolor, en otro ámbito.
Estuve cerca de dos años en una residencia de ancianos, en el primer año se murió una ancianita con la que tuve una amistad muy, pero que muy especial, después continué trabajando allí, pero me iba pesando cada ausencia. Así que finalmente me fui. Ahora desde hace muchos años trabajo en un centro con niños con riesgo de exclusión social y siento que ayudo cada día, pero no sufro, en cambio en la residencia si volvía a casa triste muchos días.
Cada uno de nosotros, somos un regalo, un milagro. No lo olvides preciosa.
Besos, corazoncito hermoso.
Sophie, el miedo es natural pero no es malo. Combatir los miedos no es fácil pero tampoco imposible; y lo que te recomiendo es aclararte. Revísate y no porque estés mal, sino para entender exactamente tu miedo y poder trabajarlo. El miedo no te permitirá ver lo bueno de tus acciones y hará que te cuestiones todo. Si quieres haz una pausa, serénate y medita. Una vez en calma, podrás descubrir tus temores y podrás dominarlos; luego volverás y te aseguro que todo será mejor.
ResponderEliminarÁnimo.
Ser una persona amorosa en cualquier vida ya es mucho.
ResponderEliminarBesos.
Hola nena, adivina quién soy... Flynn jajaja. He vuelto.
ResponderEliminarYo creo que vas por buen camino, que es natural incluso si estuvieras aterrada por lo que emprendiste, pero que de esa experiencia vas a recibir mucho afecto a cambio y también van a sentirlo ellos. En esos casos es lo mejor que se puede dar y recibir a cambio :)
Un beso!